Comprar un coche de segunda mano en la Vega Baja: qué revisar antes de pagar
Un coche de costa tiene historia propia: sal, sol y kilómetros cortos. Guía práctica para mirarlo bien en media hora.
En la Vega Baja se venden muchos coches con pocos kilómetros y muchos años. Es el patrón típico de la zona: gente que hace trayectos cortos entre Almoradí, Callosa y Orihuela, y coches que pasan el verano aparcados al sol. Ese uso deja marcas que no se ven en el cuentakilómetros.
Antes de ir a verlo
Pida al vendedor la matrícula y el número de bastidor. Con eso puede consultar en la DGT si el coche tiene cargas, embargos o baja temporal, y cuándo le toca la próxima ITV. Es gratis, se hace desde el móvil y evita el 90% de los sustos.
Pregunte también si el coche es de importación. No es malo, pero cambia la documentación y a veces el equipamiento.
Con el coche delante: la carrocería
Mire el coche a la luz del día, nunca en un garaje oscuro ni bajo lluvia. Póngase en un extremo y mire a lo largo del lateral: los reflejos delatan las ondulaciones de una chapa rehecha.
- Compruebe que las separaciones entre piezas son iguales a ambos lados. Un hueco distinto entre capó y aleta suele indicar golpe.
- Abra puertas, capó y maletero y mire las juntas de goma y los tornillos: marcas de llave en los tornillos significan que la pieza se ha desmontado.
- Fíjese en el tono de la pintura pieza a pieza. Una puerta ligeramente distinta al resto es un repintado.
- En la costa, revise bajos, faldones y el borde inferior de las puertas: es donde la sal empieza el óxido.
Neumáticos y suspensión
Neumáticos con dibujo pero agrietados por los lados son típicos de coche parado al sol: hay que cambiarlos aunque parezcan nuevos. Mire la fecha en el flanco: cuatro cifras, semana y año. Más de seis años es motivo para negociar.
Empuje cada esquina del coche: si rebota más de una vez, los amortiguadores están cansados.
Motor y electrónica
Arranque en frío. Un coche que ya está caliente cuando llega puede estar escondiendo un arranque difícil. Escuche el ralentí, mire si sale humo azul o blanco denso, revise el nivel y el color del aceite.
El testigo del motor debe encenderse al dar contacto y apagarse al arrancar. Si no se enciende nunca, sospeche: a veces se quita la bombilla para ocultar averías. Una lectura de códigos con máquina cuesta poco y responde en diez minutos lo que a simple vista no se ve.
Papeles
Permiso de circulación, ficha técnica con la ITV en vigor, último recibo del impuesto municipal y justificante de que no hay deudas. Si el vendedor es particular, contrato de compraventa por escrito. Si es una empresa, factura con IVA.
Lo que hacemos nosotros
Si duda entre dos coches, tráigalos —o llámenos y vamos a verlo— y hacemos una revisión previa a la compra: carrocería, bajos, suspensión, lectura de errores y prueba en carretera. Le decimos qué tiene, qué va a costar arreglarlo y si el precio que le piden tiene sentido. También vendemos coches revisados en el propio taller, y en esos le enseñamos lo mismo que miraríamos si fuéramos el comprador.