El aire acondicionado del coche en verano: síntomas que no conviene dejar pasar
Enfría menos, huele raro o gotea dentro. Qué significa cada síntoma y qué se revisa antes de recargar gas.
En esta zona el aire acondicionado no es un lujo: entre junio y septiembre el coche pasa horas al sol y el habitáculo llega a temperaturas que estropean plásticos y cansan al conductor. Los fallos casi nunca aparecen de golpe, avisan antes.
Enfría menos que el año pasado
Es el síntoma más común y el peor interpretado. Mucha gente pide directamente «recargar el gas», pero un circuito cerrado no consume refrigerante: si falta, es porque se escapa por algún punto. Recargar sin buscar la fuga es pagar dos veces.
Antes de tocar el gas conviene comprobar el filtro del habitáculo, el estado del condensador delante del radiador (en la costa se llena de polvo y salitre) y que el ventilador arranque como debe.
Huele a humedad al encender
El olor sale del evaporador: humedad retenida más polvo igual a colonia bacteriana. Suele ir acompañado de cristales que se empañan más de lo normal. Se trata con limpieza del sistema y cambio del filtro; si el filtro lleva dos veranos puesto, ese suele ser medio problema.
Gotea agua dentro del coche
Un charco bajo la alfombrilla del acompañante casi siempre es el desagüe del evaporador obstruido: el agua de condensación no encuentra salida y entra al habitáculo. Es barato de resolver y caro de ignorar, porque la humedad termina en olor permanente y en corrosión bajo la moqueta.
Ruido al conectar el aire
Un chasquido seco al activar y un ruido que aparece solo con el aire encendido apuntan al embrague del compresor o a la tensión de la correa. Ahí conviene mirar pronto: un compresor gripado es de las reparaciones más caras de este sistema.
Qué se revisa en una comprobación normal
- Temperatura de salida en las rejillas y comportamiento del sistema. - Filtro del habitáculo y estado del evaporador. - Condensador, ventiladores y limpieza del frontal. - Presiones del circuito y búsqueda de fugas con trazador si hace falta. - Correa, poleas y funcionamiento del compresor.
Un hábito que alarga la vida del sistema
Encienda el aire unos minutos también en invierno, una vez al mes. El compresor necesita que el aceite circule; los sistemas que pasan medio año parados son los que fallan al primer día de calor. Y antes de aparcar al sol, ventile un minuto con las ventanillas abiertas: baja mucho la carga del sistema al arrancar.